Perspectiva profesional de D. Carlos Castilla del Pino
El presidente de la Fundación, el profesor Carlos Castilla del Pino, es un destacado intelectual y prestigioso psiquiatra. Aunque la formación y la obra Psiquiátrica de Castilla del Pino son posteriores a la Guerra Civil española (1936-1939), su figura representa el vínculo entre la Psiquiatría española anterior y posterior a este periodo.
De este modo, en su primera etapa (1946-1965), Castilla del Pino podría ser definido como neuropsiquiatra y neuropatólogo, conforme a la tradición que inicio Ramón y Cajal y que continuaron Achucarro, Lafora, Sacristán, Prados y otros psiquiatras españoles anteriores a la Guerra Civil. Además, estuvo influenciado por la fenomenología, sobre todo la psicopatología al análisis existencial: Husserl, Max Scheler, Heidegger, debido a la influencia de la Psiquiatría alemana en España.
La bibliografía de esta primera fase podría ser considerada como dispersa, pero va en consonancia con las circunstancias históricas; escribió artículos sobre psicofisiología y patología cerebral (La unidad sensoriomotriz en la esfera óptica, 1946; Fisiología y patología de la percepción óptica del movimiento, 1947), trastornos neurológicos (meningitis tuberculosa, encefalitis linfática, mielitis neuroóptica, tumores cerebrales, epilepsia), neurohistología (método del cromato de plata amoniacal y su aplicación a la impregnación de las neuronas), clínica psiquiátrica (Sobre la patogenia de algunos síntomas del delirium tremens, El síndrome de Korsakov, La sintomatología psiquiátrica del síndrome de Morgagni-Stewart-Morel.
El punto de vista clínico en la sistemática psiquiátrica actual: teoría nosológica, La psiquiatría desde 1914), psicopatología (Sobre el trastorno formal del pensamiento en la neurosis obsesiva, Sobre la degradación de las estructuras delirantes tras el tratamiento con neurolépticos), filosofía (El concepto de gravedad en Kierkegaard). Los artículos psicológicos, psicopatológicos y clínicos han sido recopilados en el volumen Cuarenta años de Psiquiatría (1987).
En el punto de vista clínico...(1954) se hace una revisión del problema nosológico en psiquiatría, en el que la crisis intelectual del autor es evidente, sirviendo como preludio de la segunda etapa de sus obras (1965-1972). En 1959 confecciona dos artículos, publicados conjuntamente en 1963 con el título Vieja y Nueva Psiquiatría. Estos artículos ponen de relieve los dos componentes epistemológicos de la psiquiatría: por un lado, el fundamento biológico que explica la naturaleza de los problemas psicopatológicos, y por otro, los fundamentos psicológicos y sociológicos, considerados por el autor como fundamento antropológico, que muestra al sujeto padeciendo alguna enfermedad o trastorno. Castilla del Pino dejó la neurología y la neuropatología hace algunos años y ambos trabajos representan su manifiesto, después del cual se convertirá en un psiquiatra clínico. Para él, el diagnóstico es la referencia a una cuestión patológica que tiene lugar en la biografía del sujeto. Clínica y antropología van conjuntamente en su investigación. Algunos artículos publicados en los años sesenta desarrollaron estas ideas (Ética equívoca; La persona, limitante y determinante de la libertad; La situación, fundamento de la Antropología) y definieron el concepto de situación del autor como la relación dialéctica entre el sujeto y la realidad. En la situación el sujeto ha de reprimir su catexia y cambiar esa situación. Este cambio conlleva un constituyente ético del sujeto que tiene que adaptar su realidad a la realidad deseada. De este modo, el comportamiento esta determinado por los valores éticos del sujeto. Estos valores tienen su origen en su realidad social. El concepto de valor es un elemento clave para comprender la obra de Castilla del Pino, que considera este concepto como una organización especial del mundo interior del sujeto que condiciona el valor de juicio, que va a definir posteriormente.
Las ideas de la segunda etapa de Castilla del Pino se completan cuando en 1966 publica Un estudio sobre la Depresión, en el que encuentra una explicación para, por un lado, la clínica psiquiátrica tradicional, y, por otro, la psicología dinámica, psicología social (en particular la psicología de las actitudes), la sociología de George H. Mead, la psiquiatría de H. S. Sullivan y la antropología marxista derivada de los Manuscritos Económicos y Filosóficos. La Culpa es una amplia monografía con el mismo enfoque.
Estas ideas concluyen en una crisis porque es muy difícil objetivar la perspicacia obtenida en la relación entre psiquiatra y paciente. Esta objetividad podría ser viable a través del análisis del lenguaje y desde 1968 Castilla del Pino centra en ello su campo de investigación. Para él, la relación interpesonal es interpretativa: nosotros sacamos conclusiones sobre el otro a través de su comportamiento lingüístico. Así, aparece una teoría llamada hermenéutica del lenguaje (Introducción a la hermenéutica del lenguaje, 1972) que ha sido aplicada a la psico(pato)logía (Criterios de objetivación en psicopatología, 1977) y al habla en general, incluida el habla literaria.
El fundamento de la hermenéutica es que el sujeto propone (a otro) algo de una forma determinada. Lo que se propone queda claro en las partes descriptivas de los actos de habla (juicio de realidad) y la finalidad en sus partes connotativas o interpretativas. El nivel de las descripciones e interpretaciones constituye el análisis microesturctural del acto de habla y ha sido aplicado para formalizar proposiciones aisladas como alucinaciones, ilusiones dismorfias y delirios. Recientemente (Introducción a la Psiquiatría, vol. I y II, 1978, 1980 y Teoría de la Alucinación, 1984) se ha completado la hermenéutica con elementos formales lógicos. Así, se han fijado cinco predicados para descripciones (diacrítico, gnoseológico y nominal). Esta versión ampliada de la hermenéutica nos permite, con un análisis computarizado, definir algunos tipos de alucinaciones, dismorfias y delirios, y señalar los actos de habla de las estructuras previas y posteriores de estos problemas psicóticos. Gracias a esta teoría, separa las dismorfias psicóticas de las que no lo son y las llama dislusiones. La tabla de descripciones hace posible, por ejemplo, localizar una forma anterior de la alucinación (sin certeza), su alucinación posterior mal formada (con certeza pero con algún predicado equivocado), su alucinación posterior bien formada (con certeza y con todos los predicados correctos) y, tras la terapia, la vuelta a la normalidad. La Hermenéutica fue completada más tarde con la teoría del texto y ésta permitió el análisis macroestructural del lenguaje (El análisis del discurso y su aplicación a la psico(pato)logía, 1988). Ha sido interesante descubrir que tan sólo hay algunas diferencias significativas a nivel microestructural entre los psicóticos y los controladores.
La continuidad entre psicología y psicopatología no se ha visto alterada en la obra de Castilla del Pino. La clínica psiquiátrica sería el tránsito desde la psicopatología a los problemas de salud y otros trastornos.
De esta forma, utilizó el concepto del G.H. Mead, en primer lugar en Un estudio sobre la Depresión y, mas tarde, en Introducción a la Psiquiatría. Para él, el Yo no existe sin cuatro aspectos de suma importancia: a) erótico, b) actitudinal (ético y pático), c) corporal y d) intelectual. Estos aspectos pueden ser intercambiables en la relación interpersonal. Cada uno de ellos es evaluado de forma más o menos positiva o negativa por el sujeto. La identidad global es el conjunto de valores en cada aspecto del yo. Este enfoque dinámico hace posible aplicar la teoría del Yo a la vida cotidiana, a los trastornos de personalidad y a la cuestión de los delirios en los trastornos delirantes.
Castilla del Pino estudió Medicina en Madrid. Comenzó su formación en psiquiatría con López-Ibor en el Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Madrid. Al mismo tiempo, durante cinco años, trabajó en el Instituto Cajal en neuropatología. Desde 1949 a 1987 dirigió el Dispensario de Psiquiatría de Córdoba. Por motivos políticos no pudo ejercer la enseñanza en la Universidad durante el Franquismo. Desde 1977 a 1987 fue catedrático y presidente de psiquiatría de la Universidad de Córdoba. Ha formado a numerosos psiquiatras españoles, franceses y latinoamericanos.
ALGUNOS TITULOS
- Licenciado y Doctor en Medicina, Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, Madrid
- Director del Dispensario de Psiquiatría de Córdoba (hasta 1987)
- Catedrático de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Córdoba (hasta 1987)
- Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de San Marcos, Lima (Perú)
- Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Madrid
- Profesor visitante en las Universidades de Copenhague y Aarhus (Dinamarca), Middelbury (Vermont, USA), Milán (Italia), Göttingen (Alemania), Marsella (Francia), Sheffield (Inglaterra), Lieja (Bélgica), Caracas, Valencia (Venezuela), Buenos Aires, La Plata, Córdoba, Rosario (Argentina), Santo Domingo (República Dominicana), Lima (Perú), Bogotá (Colombia), etc
- Miembro de honor de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, de las Sociedades de Psiquiatría de Argentina, Perú, Santo Domingo, Venezuela, Colombia, etc.
- "Hijo adoptivo de Córdoba"
- "Andaluz Universal"
- "Hijo predilecto de Andalucía"
- "Hijo predilecto de San Roque" (Cádiz)
- "Hijo adoptivo de Castro del Río" (Córdoba)
- Premio Comillas de Memorias, Biografías y Autobiografías 1996
- Premio Internacional de Ensayos Jovellanos, 1998
- Premio "Público" de Ensayo y Pensamiento, 1999
- Premio de Cultura María Zambrano, Consejería de Cultura, Junta de Andalucía, 2000
- Premio Meridiana del Instituto Andaluz de la Mujer Cádiz 2001
- Premio Andalucía de Investigación de Humanidades y Ciencias Juridicosociales Ibn Al Jatib, 2001
- Hijo predilecto de la Provincia de Cádiz. Marzo, 2002
- Profesor Emérito de la Escuela Andaluza de Salud Pública
- Miembro de la Real Academia de la Lengua Española
- 21 libros publicados de psiquiatría
- 6 libros de ensayos
- 186 monografías neuropsiquiátricas publicadas en revistas de la especialidad
Elección de don Carlos Castilla del Pino y don José Manuel Blecua como miembros de número
El día 19 de junio de 2003 fueron elegidos como miembros de número de la Real Academia don Carlos Castilla del Pino, que ocupará el sillón Q, vacante desde la muerte de don Camilo José Cela, y don José Manuel Blecua, elegido para el sillón h, ocupado anteriormente por don Emilio Lorenzo. ver noticia
Recepción del académico don Carlos Castilla del Pino
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El día 7 de marzo de 2004, a las 19 horas, tuvo lugar en el salón de actos institucional la recepción del académico don Carlos Castilla del Pino, que leyó el discurso titulado Reflexión, reflexionar, reflexivo. La contestación corrió a cargo de don José Luis Pinillos.
